Hacía ya tiempo que estaba detrás de una media maratón. Ya lo he conseguido. Atrás han quedado los miedos a no terminarla, los dolores de rodilla y sobre todo algunos kilos de más. Antes de empezar la carrera pesaba 86 kilos y mido 1,83 cms.

La verdad es que no he entrenado todo lo que me hubiera gustado, de hecho en el último mes sólo he corrido más de 10 km en dos ocasiomes. El resto han sido entrenos de entre 5 y 9 kms, eso sí casi a diario.

Os detallo mi experiencia:

El sábado por la tarde recogí el dorsal y la bolsa de corredor (incluía la pegata para el guardarropa, el chip,  una lata de aquarius,el dorsal, la camiseta de la carreta, el chip y un folleto de otras carreras en Cataluña).

Ese mismo sábado me di un homenaje en una marisquería (cerveza sin alcohol, almejas, chipirones, calamares, atún, langostinos... y 7 piezas de pan para 3 personas).

La carrera empezó a las 8:45 por lo que puse el despertador a las 7:20. Me puse mi disfraz de hombre araña y empezaron mis dudas respecto a ¿qué debería desayunar?. La casa no era mía, por lo que abrí la despensa y me zampé 3 lenguas de chocolate, un plátano, una manzana y un poco de agua para bajar la mezcla.

Línea 5 desde Badal a la Plaça de Sants, allí línea 1 hasta el Arco del Triunfo y joder, todo el mundo corriendo ya vesitdo hacia el punto de salida. Son las 8:40 y todavía tengo que dejar la ropa en la taquilla (por cierto que luego no hay taquilla, lo dejan en el suelo, ordenado pero en el suelo), voy mal de tiempo. Cuando consigo dejar las cosas me lanzó a correr y veo que la carrera ya está lanzada. Afortunadamente a lo largo de la línea de salida hay varias entradas, gracias a las cuales me uno a la marea humana que se dirije hacia la línea de salida.

Dentro del grupo huele mucho a reflex y observo que la gente va vestida de distinta forma. La mayoría, como yo, opta por mayas largas. Arriba sólo la camiseta de la organización (yo decido ponérmela encima de una camiseta de manga larga).

Cruzo la línea de salida (hay un pitido contínuo que hacen las máquinas que controlan los chips de los atletas) y empiezo.

Sólo recuerdo que al principio la gente va gastando bromas pero yo voy callado, se que necesito guardar fuerzas desde el principio. No se que ritmo llevo, pero no debe ser malo porque veo gente de nivel a mi alrededor. Pasan los 3 primeros km sin darme cuenta.

En el km 5 está el primer avituallamiento. Es un poco caótico la verdad. Mesas a derecha e izquierda, primero con agua (botellas) y luego en otras mesas bebidas energéticas. Unos "buchitos" y las tiro al suelo como hacen todos, está todo lleno de mierda de los corredores.

A partir del km 5 la gente deja de hablar, señal de que empieza lo serio. En este punto noto mis primeros síntomas de fatiga, no son preocupantes, pero ya noto que estoy en carrera. Estoy algo tenso, no se cómo va a reaccionar mi cuerpo a mi primera distancia seria.

Del 5 al 10 tomo como referencia a un tipo grande y con carrera elegante, me sirve de liebre. Son kms en los que se me van cargando las piernas. Intento en muchas ocasiones alargar las zancadas para tener menos pulsaciones, pero desisto,  me siento cómodo "en altas revolociones", me pasa desde que era pequeño.

Justo antes del km 11 noto un montón de corredores a mi lado. Me pasan  muy poco a poco, con ellos va un tipo que va corriendo con unos globos indicando la referencia de 1 h. 50 min. Decido seguir al del globo y me olvido del tipo grande al que seguía. 1 h 50 es una buena marca para mi primera media, de hecho pensaba terminarla en 2 h o un poco más.

Lleva un ritmo más alto del que yo quiero pero he de reconocer que me sentía cómodo. Desde el 11 al 16 estoy con este grupo.

Pero amigo, en el 16 reviento, poco a poco dejo ir al de los globos, pero siempre intentando mantener un contacto visual cercano. Sin duda desde el km 16 al 19 se me pasó de todo por la cabeza, sabía que no me retiraría, pero lo pensé.

Justo en el 19 miro a mi izquierda y encuetro al hombre de negro que me sirivó de liebre al comienzo de la carrera, mi "pájara" le ha permitido cazarme. Decido ponerme justo detrás de él, y con todas mis fuerzas, de verdad, le aguanto el ritmo hasta los últimos 800 metros. Metros desesperantes porque nunca ves la llegada. Se me va unos cuantos metros pero el amor propio me dice que tengo que entrar pegado a él.

Meta, llego reventado pero con muy buenas sensaciones, no tengo dolores en la piernas, tan sólo noto que el codo izquierdo se me ha quedado algo dormido de mantener siempre la misma postura.

No veo bien de lejos y en el marcador veo lo que parece un 59 y 54 segundos.....coño.....sprint con todas mis fuerzas, por dios quiero terminarla antes de 2 horas. Mala jugada de la vista, no era un 9, era un 3. Cruzo la meta en 1 h, 54 min y 10 segundos (tiempo real 1 hora 52 minutos y 1 segundo)

En la llegada me como un plátano, una manzana, media naranja y una botella de Powerade.

No me paso factura la copiosa cena de la noche anterior, el desayuno que tomé me vino de perlas y estirar justo después de terminar la carrera ha hecho que tengo muy pocas agujetas.

Me ha encantado correr, pienso conocer más ciudades de esta forma.